10 Tips para Reducir tu Alergia al Polvo y los Ácaros

La alergia al polvo y los ácaros es una reacción del sistema inmunológico a la presencia de ácaros, unos insectos de la familia de las garrapatas y las arañas tan pequeños que se necesita un microscopio para verlos.

Los ácaros se alimentan de las células que se desprenden de la piel. Los ambientes cálidos y húmedos favorecen su presencia y sus lugares preferidos son la ropa de cama, las tapicerías y las alfombras.

Si sufres de estornudos, ojos irritados, escozor en nariz y garganta, goteo nasal y tos cuando estás en casa, puede que seas alérgico a ellos. Sí, es verdad que estas molestias no se pueden eliminar por completo, pero se pueden minimizar bastante siguiendo algunos consejos. ¡Veamos cuáles son!

Pasa la aspiradora con regularidad. Mejor si tiene filtro de agua

Aspirar las alfombras y los muebles tapizados con frecuencia es vital para reducir tu alergia al polvo. Sin embargo, el tipo de aspiradora y el sistema de filtrado resulta determinante.

Usar una aspiradora con bolsa de doble capa y microfiltro o con filtro HEPA 12 o superior, reduce las emisiones de polvo de la aspiradora.

Otra opción realmente eficaz es la aspiradora con filtro de agua porque la suciedad y el polvo que succiona acaban en un depósito de agua donde se quedan retenidos. ¿Resultado? El aire de salida está limpio y libre de ácaros. Además, como tiene agua, al vaciarlo no se levanta polvo como con otras aspiradoras.

Ponte mascarilla mientras limpias la casa

Sí, usar una mascarilla (tan popular a raíz del COVID) mientras limpias la casa, te ayudará a estar menos expuesto al polvo. Lo he probado personalmente y funciona.

La lava aspiradora, una gran aliada

La lava aspiradora es ideal en cualquier hogar, pero en los que viven personas alérgicas al polvo y los ácaros más aún.

Parecido a una aspiradora, este electrodoméstico lava todo tipo de superficies textiles en profundidad, incluyendo alfombras. Para ello, pulveriza con presión agua jabonosa sobre el tejido para, inmediatamente después, succionarla junto con la suciedad adherida a la superficie textil.

Y cuando lavas y aspiras un tejido textil, eliminas cualquier rastro de suciedad y de polvo, lo que incluye los ácaros.

Ropa de cama lavable

Utiliza colchas y cubrecamas que se puedan lavar regularmente. Si son muy pesados o voluminosos, puede que tengas que llevarlos a una lavandería ya que cuentan con lavadoras de gran capacidad.

Esto también aplica a peluches y muñecos decorativos. Es decir, deben ser lavables.

Lava semanalmente la ropa de cama

Esto incluye sábanas, fundas de almohada y colchas. Lo mejor es usar agua caliente (40º – 60º).

Antes de lavar, fíjate en el etiquetado de la ropa de cama, no vaya a ser que no aguante esa temperatura. En ese caso, lávalas a la temperatura máxima que admita. No es lo ideal, pero algo hará.

Ropa de cama a prueba de alérgenos

Cada vez hay más personas alérgicas al polvo y los ácaros, lo que ha favorecido el desarrollo de textiles a prueba de alérgenos. Hablamos especialmente de fundas de colchón y almohada que previenen la proliferación de ácaros.

Si eres alérgico, quizás deberías plantearte comprar este tipo de ropa de cama.

Un deshumidificador puede ayudarte

Como los ácaros proliferan en ambientes húmedos y cálidos, tener un ambiente en casa con una humedad relativa por debajo del 70 % (puedes medirla con un higrómetro), disminuirá mucho su presencia. Si está por encima, quizás deberías pensar en usar un deshumidificador que ayude a reducirla.

Para quitar el polvo, mejor un trapo atrapa polvo

Mantener libre de polvo las superficies es fundamental. Para ello, lo mejor es usar un trapo ligeramente húmedo o uno atrapa polvo. Si usas un paño normal, lo único que harás es dispersar el polvo.

Si quieres, no hace falta que te gastes el dinero comprando trapos atrapa polvos. Los puedes hacer tú mismo de una forma bastante sencilla.

Apuesta por el minimalismo

Lo ideal es tener solo los muebles y elementos imprescindibles. Normalmente, tendemos a acumular un montón de adornos y cachivaches que solo sirven para acumular polvo, lo que afecta directamente a nuestra salud,

Igualmente, en la medida de lo posible, evita las alfombras y las tapicerías, a no ser que tengas una aspiradora con filtro de agua o una lava aspiradora y la uses con frecuencia.

Ventila

Mantener limpio el aire de la casa ayuda a prevenir enfermedades y alergias. Para ello, nada mejor que abrir las ventanas con regularidad. Algunos minutos por la mañana y por la tarde serán suficientes. Sí, hay que hacerlo incluso cuando hace un frío que pela 😉 .

En resumen, el polvo y los ácaros se combaten con limpieza y orden. Por suerte, contamos con aparatos que nos facilitan mucho la labor. Aparte de eso, también ayuda tener un estilo de vida minimalista. Se trata de crear hábitos de limpieza que favorezcan nuestra salud y bienestar aunque pueda resultar tedioso al principio.

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