Cómo Limpiar un Acuario y una Pecera Paso a Paso

Este es un post de invitado de Víctor Sánchez de expertomascotas.com, la web para los amantes de los animales que buscan los mejores productos y accesorios para sus mascotas.

Está demostrado que contemplar el ecosistema de un acuario aporta relajación, tranquilidad y ayuda a reducir el estrés. Además, es un elemento decorativo único. Sin embargo, para poder disfrutar realmente de un acuario, es imprescindible mantenerlo limpio.

Una de las razones es porque la sensación que produce uno sucio en comparación con uno limpio es totalmente diferente. Y la otra, y fundamental, es porque cambiar el agua y limpiar el acuario de forma periódica es vital para la salud de los peces y las plantas. Si no, se acumulan desechos y toxinas que pueden perjudicarlos.

Si es la primera vez que tienes un acuario (o pecera) seguramente no tengas muy claro cómo limpiarlo. Incluso, puede que encuentres información contradictoria. No te preocupes. En este post, te voy a enseñar a limpiarlo de forma correcta y paso a paso. ¡Comencemos!

Acuarios y peceras: ¿en qué se diferencian?

Antes de nada, señalar que, aunque existen similitudes entre las peceras y los acuarios (ambos sirven para meter peces), son accesorios totalmente diferentes.

Por un lado, la pecera es un recipiente pequeño de forma ovalada y suele estar fabricado con plástico resistente o cristal. No tiene tapa, ni filtro, ni calentador, por lo que el agua se va ensuciando y deteriorando. Se utiliza para peces de agua fría.

Por otro lado, el acuario es un recipiente mucho más grande y resistente, normalmente de cristal. Tiene tapa con luz, filtro y termostato, por lo que mantiene el agua en condiciones óptimas. Se suele utilizar para peces tropicales o marinos y también pueden albergar plantas y/o corales.

Limpieza del acuario o de la pecera y el cambio de agua

La limpieza del acuario o de la pecera y el cambio de agua son dos tareas que van de la mano y se realizan a la vez.

Para mantener estable el ciclo biológico del acuario o de la pecera, es necesario cambiar el agua de forma periódica ya que ayuda a eliminar las sustancias nocivas que se van acumulando (como los nitratos). Asimismo, el agua nueva aporta minerales y nutrientes necesarios para los seres vivos que habitan en él.

Además, en el caso del acuario, aprovecharemos el cambio de agua para limpiar los desechos y residuos que se van acumulando en el fondo. De esta forma, contribuiremos a conseguir el equilibrio del ecosistema.

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar y cambiar el agua del acuario o de la pecera?

En términos generales, podemos decir que lo ideal es limpiar el acuario cada 15 días, cambiando a su vez un 15-20% del total del agua. Si lo haces con mayor frecuencia, deberás cambiar menos agua, mientras que si dejas pasar más tiempo, deberás sustituir una mayor cantidad.

Respecto a la pecera, es recomendable limpiarla, al menos una vez por semana, cambiando todo el agua.

¿Es recomendable sacar los peces para limpiar el acuario?

A pesar de lo que puedas leer en algunos blogs o webs, no hay que sacar a los peces para limpiar el acuario o cambiar el agua.

Los peces tropicales y marinos son muy sensibles y solo hay que sacarlos en circunstancias excepcionales como enfermedades graves. Si los sacas cada vez que limpias el acuario, lo único que vas a conseguir es que se estresen y enfermen.

En el caso de la pecera, puedes sacar a los peces sin problema para cambiar el agua ya que los de agua fría son mucho más resistentes. Además, a diferencia del acuario, en la pecera hay que cambiar todo el agua a la vez.

Preparativos previos a la limpieza del acuario o pecera

El agua del grifo tiene cloro y, el cloro, es una sustancia nociva para los peces. Por eso, es necesario eliminarlo del agua nueva que vas a introducir en el acuario o pecera.

Para quitarlo, puedes hervir o filtrar el agua nueva, pero el método más sencillo es dejar que el cloro se evapore. Para eso, un par de días antes, llena un cubo o recipiente con el agua nueva que vayas a meter en el acuario y déjala reposar durante 48 horas, tiempo suficiente para que el cloro se evapore por completo.

Asimismo, en el caso del acuario, procura que no exista mucha diferencia de temperatura entre el agua nueva y el agua que hay. En caso contrario, al introducir el agua nueva, podrías causar un shock térmico a los peces.

Por cierto, antes de meter las manos, tanto en el acuario como en la pecera, asegúrate de que están limpias y de que no tienen ningún producto cosmético ni restos de jabones, cremas, lociones, etc… que puedan contaminar el agua y a los peces.

Por último, prepara y ten a mano todo lo que vas a necesitar para limpiar el acuario: el agua nueva, un cubo vacío para echar el agua sucia, el sifonador y el imán limpiador o esponja que vayas a utilizar para limpiar los cristales por dentro. En el siguiente apartado, te explico cada uno de estos accesorios.

¿Cuándo hay que limpiar el filtro del acuario?

No es recomendable limpiar el acuario y el filtro a la vez. El acuario se mantiene en equilibrio gracias a las colonias de bacterias que viven en él y el filtro es uno de los lugares donde más bacterias se concentran.

Si limpias el acuario y el filtro a la vez, es muy probable que elimines demasiadas bacterias y que rompas el equilibrio del ecosistema. Por eso, lo ideal es alternar la limpieza general del acuario y la del filtro.

¿Cómo limpiar el acuario? Guía paso a paso

1 Desconecta todos los aparatos eléctricos

Desconecta de la red eléctrica el filtro, el calentador o termostato, la luz y cualquier otro aparato eléctrico del acuario.

2 Saca y limpia los adornos

Saca todos los elementos decorativos del acuario: plantas artificiales, rocas, troncos, etc… En estos elementos también se acumulan algas y hay que limpiarlos. Nunca utilices jabón, detergente ni productos químicos ya que son muy tóxicos para los peces.

Para limpiarlos, puedes sumergirlos en agua con un 10% de lejía y frotarlos con una esponja o un cepillo de dientes, pero asegúrate de aclararlos muy bien para que no quede ningún resto de lejía. Dejar secar al aire libre para que se evaporen los restos de lejía.

3 Limpia los cristales interiores

Para limpiar las algas que se quedan pegadas en la parte interior de los cristales, puedes utilizar alguna esponja de material muy suave que no raye los cristales, pero lo más recomendable es utilizar un limpiador magnético. De esta forma, no tendrás que meter las manos, por lo que los peces estarán más tranquilos.

Si usas un limpiador magnético o imán para limpiar los cristales del acuario, puedes hacerlo siempre que veas los cristales sucios.

4 Limpia el fondo del acuario

Aunque a simple vista no se aprecie, los residuos se depositan, sobre todo, en el fondo del acuario. Hay muchos excrementos, desechos y restos orgánicos entre la gravilla y el sustrato del fondo.

Por eso, es necesario aspirar y limpiar el fondo del acuario con un sifón o sifonador de acuario, un utensilio muy sencillo con un pequeño tubo. Por uno de sus extremos, aspira el agua y los desechos. Por el otro, los suelta. Por eso, debajo de ese extremo, hay que poner un cubo o recipiente donde verter el agua sucia.

No te preocupes si, al limpiar el fondo, el agua se enturbia un poco. En pocos minutos, las partículas volverán a depositarse en el fondo y el agua de tu acuario volverá a estar cristalina.

5 Saca más agua si fuera necesario

Si después de limpiar el fondo del acuario, aún no has sacado el volumen total de agua que quieres cambiar (un 15-20% para limpiezas quincenales), utiliza el sifón para sacar el agua restante. El agua sucia la puedes tirar posteriormente por la taza del váter.

6 Vuelve a meter los adornos

Una vez secos, mete y coloca nuevamente los elementos decorativos en el acuario. Hazlo con cuidado, intentando molestar lo menos posible a los peces.

7 Rellena el agua del acuario

Con mucho cuidado, vierte el agua nueva por una esquina muy despacio, poco a poco, para evitar que se asusten los peces y se remueva el sustrato del fondo enturbiando toda el agua del acuario.

8 Limpia los cristales exteriores

Utiliza un paño mojado con agua para limpiar los cristales y la tapa superior y seca todo después. No utilices ningún producto de limpieza químico como limpiacristales ya que podría caer un poco al agua e intoxicar a los peces.

9 Conecta nuevamente los aparatos eléctricos

Una vez finalizada la limpieza interna y externa del acuario, vuelve a conectar a la red eléctrica todos los aparatos que habías desconectado.

10 Comprueba los parámetros del agua y agrega bacterias (opcional)

Al menos una vez al mes, es recomendable medir los parámetros más importantes del agua del acuario, por lo que hacerlo después de una limpieza es una buena opción.

Puedes comprobar que la dureza del agua, el PH, los nitritos o los nitratos están en los niveles correctos. De no ser así, utiliza algún producto adecuado para compensarlo.

Opcionalmente, también puedes agregar al acuario bacterias nitrificantes que ayudan a regular su ciclo biológico ya que, como he explicado anteriormente, en el proceso de limpieza se reducen las colonias de bacterias.

Cómo limpiar el filtro del acuario paso a paso

Antes de explicar cómo se limpia, es necesario aclarar para qué sirve y cómo funciona este elemento.

El filtro realiza funciones fundamentales en un acuario. Por un lado, elimina los desechos químicos y biológicos y, por otro lado, hace circular el agua del acuario para que no permanezca inmóvil y estancada. De esta forma, evita que se acumulen residuos biológicos y que el agua se estropee.

Existen filtros internos, externos y de mochila (un híbrido), pero todos tienen el mismo funcionamiento cíclico: el filtro aspira el agua del acuario mediante una pequeña bomba, la empuja y la hace circular a través de una serie de compartimentos donde están los distintos materiales filtrantes. Después, devuelve el agua filtrada al acuario.

Los filtros pueden tener diferentes tipos de materiales filtrantes, aunque todos tienen esponjas porosas o almohadillas para realizar la filtración física o mecánica. Estos filtros dejan pasar el agua, pero retienen las partículas gruesas y sólidas.

Aparte de las esponjas, algunos también cuentan con materiales para realizar la filtración biológica, la cual sirve para eliminar sustancias biológicas tóxicas.

Entre estos materiales, encontramos canutillos cerámicos, esferas de cuarzo y/o materiales filtrantes químicos como, por ejemplo, el carbón activo. Este último sirve para corregir algún parámetro concreto del agua que se haya desestabilizado como el PH o la dureza.

Pues bien, con el paso del tiempo, las algas y los residuos se van acumulando en las diferentes partes del filtro, reduciendo la velocidad del flujo del agua. Es decir, la velocidad a la que circula el agua a través del filtro.

Por eso, es necesario limpiar el filtro del acuario cuando veamos que el flujo del agua se ha reducido significativamente. Normalmente, una vez al mes, aunque depende del tamaño del acuario, número de peces y plantas, etc..

Es importante que, durante la limpieza del mismo, perdamos la menor cantidad posible de bacterias. Por eso, es habitual limpiarlo con el propio agua del acuario.

Los pasos a seguir para limpiarlo son los siguientes:

1 Con un recipiente o barreño limpio, saca del acuario un volumen de agua suficiente para limpiar el filtro. Depende de su tamaño, pero 1-2 litros suelen bastar.

2 Desconecta el filtro de la red eléctrica.

3 Introduce el filtro en el recipiente o barreño con agua y saca los diferentes elementos filtrantes.

4 Con una esponja pequeña y/o cepillo de dientes, limpia la carcasa, los compartimentos y los tubos del filtro.

5 La esponja del filtro es donde se acumula más suciedad. Si la esponja es desechable, simplemente cámbiala. Si es reutilizable, lávala y enjuágala con el agua que tienes en el recipiente. Apriétala como si quisieras quitar el jabón de una esponja después de la ducha. Hazlo hasta que veas que la mayoría de algas y suciedad han desaparecido. Nunca utilices jabón, detergente ni productos químicos.

6 Si tienes algún elemento filtrante químico como el carbón activo, sustitúyelo por una carga nueva.

7 Si tu filtro tiene algún elemento filtrante biológico, deberás limpiarlo lo menos posible ya que aquí es donde más se acumulan las bacterias beneficiosas para el acuario. Será suficiente con lavar superficialmente ese material con la mano con el agua del recipiente. No lo frotes, sino se eliminarán las bacterias.

8 Rellena el agua que has sacado del acuario con agua nueva sin cloro. Procura que el agua nueva tenga una temperatura similar a la del agua que ya hay para evitar provocar un shock térmico a los peces.

9 Vuelve a colocar todos los elementos del filtro  y colócalo de nuevo en su sitio. Tira el agua sucia del recipiente o barreño por la taza del váter.

10 Conecta el filtro a la red eléctrica.

Recuerda que no es recomendable limpiar el acuario y el filtro a la vez. Si lo haces, lo más probable es que elimines demasiadas bacterias y que rompas el equilibrio del ecosistema. Por eso, lo ideal es alternar la limpieza general del acuario y la del filtro.

¿Cómo limpiar la pecera? Guía detallada

Al no tener filtro, el agua se ensucia rápidamente, por lo que es recomendable limpiar la pecera al menos una vez por semana. En este caso, se cambiará el 100% del agua.

1 Prepara un recipiente para los peces

Coge un recipiente pequeño y llénalo con agua de la pecera.

2 Saca a los peces de la pecera

Utiliza una red para peceras para sacar a los peces e introducirlos temporalmente en el recipiente. Tapa el recipiente por si acaso algún pez intenta saltar fuera.

3 Saca y limpia todos los elementos decorativos

Saca los elementos decorativos de la pecera y límpialos sin utilizar productos químicos ni jabón. Se puede utilizar una solución de agua con 10% de lejía frotándolos con un cepillo de dientes o esponja. Después, acláralos muy bien y déjalos secar al aire libre.

4 Vacía el agua de la pecera y filtra la grava

Vuelca el contenido de la pecera en un lavabo utilizando un colador para que la grava o piedras del fondo se queden ahí.

5 Limpia la grava

Con la ayuda del colador, coloca la grava bajo el grifo y deja correr agua tibia mientras agitas y remueves la grava y las piedras. Así, el agua limpiará la suciedad y los residuos. Hazlo hasta que el agua colada salga limpia.

6 Limpia los cristales

Con la ayuda de una esponja suave y agua, limpia la parte interior y exterior de la pecera. No utilices ningún producto químico. Posteriormente, seca las gotas de agua con papel de cocina.

7 Mete nuevamente la grava en la pecera

Introduce nuevamente la grava limpia en el fondo de la pecera.

8 Rellena la pecera con el agua nueva

Vierte poco a poco el agua nueva en la pecera limpia.

9 Introduce de nuevo los elementos decorativos

Introduce nuevamente los elementos decorativos que habías sacado.

10 Echa los peces a la pecera

Por último, vuelca el contenido del recipiente con el agua vieja y los peces en la pecera. No pasa nada porque mantengas un poco del agua antigua. Puede ser incluso beneficioso para tu pecera.

11 Utiliza un acondicionador de agua (opcional)

Limpiar una pecera significa reemplazar prácticamente la totalidad del agua de su interior, así que, para que el cambio sea menos traumático para los peces, se puede utilizar un acondicionador de agua.

Este producto, además de eliminar completamente el cloro y cualquier otra sustancia tóxica, reduce el estrés que padecen los peces durante el cambio.

Peces come algas o peces limpia peceras: ¿realmente limpian el acuario?

Probablemente, hayas oído hablar de la existencia de peces come algas o peces limpiadores.

Efectivamente, existen algunas especies de peces, como los Ancistrus, que se alimentan de los desperdicios del acuario realizando una limpieza de forma natural. Les gustan las algas especialmente, por lo que es muy frecuente encontrarlos picoteando las pequeñas algas pegadas en los cristales del acuario.

Sin embargo, la presencia de estos peces no significa, ni mucho menos, que ya no tengas que limpiar el acuario. Tendrás que cambiar el agua y limpiar el acuario con la misma periodicidad. La principal diferencia está en que, probablemente, los cristales del acuario por dentro tendrán menos algas y estarán más limpios.

Como habrás podido comprobar, la tarea de mantener tanto el acuario como la pecera limpios no es complicada. La clave es convertirlo en una rutina y hacerlo periódicamente, sin dejar que el agua y los cristales se ensucien en exceso.

Si sigues los consejos de limpieza que te he dado, verás que puedes mantener el agua cristalina de tu acuario sin apenas esfuerzo, lo que, además, repercutirá positivamente en la salud y el bienestar de tus peces.

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