10 Preguntas Frecuentes sobre el Filtro HEPA de las Aspiradoras

Ha llegado el momento de comprar una aspiradora nueva y te asaltan las dudas: ¿con bolsa o sin bolsa? ¿De qué potencia? ¿Con filtro HEPA o sin él?

Espera, espera… ¿con filtro HEPA? Seguramente, lo del filtro HEPA te suene aunque también es bastante probable que no sepas exactamente cómo funciona, ni qué tipos hay, ni si se puede lavar o no, ni cada cuánto hay que cambiarlo,…

Pero, tranquilo porque en este artículo voy a resolver las dudas más frecuentes que hay sobre el filtro HEPA de las aspiradoras para que conozcas las claves de su uso y mantenimiento.

¿Comenzamos?

¿Qué es un filtro HEPA y para qué sirve?

En primer lugar, el acrónimo HEPA viene de las siglas en inglés High Efficiency Particle Arrester, cuya traducción al español sería Atrapador de Partículas de Alta Eficiencia.

Un nombre bastante descriptivo ¿verdad?

Efectivamente, se trata de un filtro que atrapa pequeñísimas partículas que flotan en el aire. Quédate con esa idea, Más adelante te explicaré en detalle cómo funciona.

Los filtros HEPA se crearon inicialmente para la industria militar, pero su alta eficiencia los llevó pronto a otros ámbitos como el farmacéutico, el sanitario o el doméstico con su incorporación en aparatos como las aspiradoras o los purificadores de aire.

En cuanto a las aspiradoras, el filtro HEPA (en aquellas que lo tienen) está situado entre el motor y la bolsa o el depósito y también en las salidas de aire, logrando así su principal objetivo: devolver un aire más limpio a la estancia que se está aspirando.

Se suele pensar que solo las aspiradoras sin bolsa llevan filtro HEPA, pero no es así. No tiene nada que ver el funcionar con o sin bolsa para disponer de dicho filtro.

Eso sí, no todos los filtros HEPA son iguales. Se clasifican por su eficiencia en base a una normativa europea que veremos más adelante.

¿Cómo funciona el filtro HEPA?

Vamos con un ejemplo muy visual y sencillo:

Imagina que tienes un vaso de zumo con pulpa, trocitos de frutas y pepitas de diferentes tamaños.

Ahora vuelcas el zumo en un colador sobre otro vaso limpio.

Verás que caerá la mayor parte del líquido, algo de pulpa y quizás algunas pepitas lo suficientemente pequeñas como para pasar por los agujeritos del colador. Las otras pepitas y trozos más grandes se quedarán “atrapados”.

En un filtro HEPA no hay agujeritos como los de un colador, sino miles de hilitos de fibra de vidrio que se han entretejido de forma totalmente aleatoria. Estos hilitos suelen tener un diámetro de entre 0,5 y 2 micras (1 micra = 0,001 mm), pero es su disposición al azar lo que permite que partículas mucho más pequeñas que eso queden atrapadas.

Esto sucede gracias a 3 mecanismos:

  1. Intercepción: al rozar las fibras, las partículas quedan pegadas a ellas.
  2. Impacto: el choque de las partículas más grandes contra las fibras. Cuanto más juntas estén las fibras y mayor sea la velocidad del aire que transporta las partículas, más probabilidades de impacto habrá.
  3. Difusión: sucede con las partículas más diminutas, de menos de 0,1 micras y cuando el flujo de aire es más lento.

Estos mecanismos actúan simultáneamente según el tamaño de las partículas y el flujo de aire. De este modo, desde las más «grandes» a las más diminutas quedan atrapadas en el filtro.

Con este diagrama lo entenderás mejor:

Fuente: Wikipedia

¿Qué tipos de filtros HEPA hay?

Como he dicho antes, los filtros HEPA sirven para atrapar partículas muy pequeñas. Tanto como 0,3 micras. Para que te hagas una idea: 1 micra es la milésima parte de un milímetro (0,001 mm).

Pero, ¿de qué partículas estamos hablando?

  • Ácaros
  • Excrementos de los ácaros
  • Caspa de las mascotas
  • Granos de polen

Todas en mayor o menor medida están presentes en el aire de nuestro hogar.

El filtro HEPA atrapa estas partículas diminutas. ¿Todas? Evidentemente no. Y es ahí donde entra en juego la clasificación: un filtro HEPA tendrá una u otra según el porcentaje de partículas que sea capaz de atrapar.

Esta clasificación se establece en base a la norma UNE-EN 1822-1 y es la siguiente:

  • EPA: filtros de alta eficacia, subdivididos en E10 / E11 / E12.
  • HEPA: filtros de muy alta eficacia, subdivididos en H13 / H14.
  • ULPA: filtros de ultra baja penetración subdivididos en U15 / U16 / U17.

Los EPA aunque son eficaces son menos que los HEPA, y los ULPA solo se usan para limpiar quirófanos, salas blancas o similares, por lo que no están disponibles para uso doméstico.

En esta tabla puedes ver el porcentaje de retención de cada una de las subcategorías de filtros:

CLASIFICACIÓN% de retenciónNº de partículas que pasan
EPA 10> 85%15.000 de cada 100.000
EPA 11> 95%5.000 de cada 100.000
EPA 12> 99,5%500 de cada 100.000
HEPA 13> 99,95%50 de cada 100.000
HEPA 14> 99,995%5 de cada 100.000

Por cierto, es bastante común que los fabricantes incluyan a los filtros EPA y a los HEPA en el mismo saco. Por ejemplo, hablando de filtro HEPA 11 en lugar de filtro EPA 11 que sería lo más correcto. Por eso, es importante fijarse en la numeración ya que es la que indica fehacientemente el grado de retención.

Y un último detalle importante: si ves en una tienda una aspiradora con la etiqueta “Nivel HEPA” o “HEPA like” que sepas que llevará un filtro similar al HEPA, pero que no cumple con los estándares de la normativa europea.

¿Es esencial que la aspiradora tenga filtro HEPA?

¿Esencial? No.

¿Conveniente? Sí.

¿Qué sucede en las aspiradoras que no disponen de filtro HEPA? Pues que las partículas (ya sabes, ácaros, polen, etc.) son absorbidas por el aparato para volver a salir al ambiente por la parte trasera. Vamos que la limpieza no es demasiado eficiente que digamos.

De todas formas, aunque un filtro HEPA es conveniente en cualquier aspiradora, en las que no tienen bolsa lo es aún más. Esto es porque en el depósito se quedan los ácaros, granos de polen y otras partículas responsables de las alergias y al vaciarlo, muchas vuelven al ambiente.

Pero, ¡ojo! porque el filtro HEPA no es lo único que hace que haya un buen filtrado de aire. También hay otros factores que intervienen y que conviene tener en cuenta:

  1. Que el cuerpo de la aspiradora esté bien sellado para así evitar fugas de polvo a través de las juntas del aparato.
  2. Que el motor tenga una potencia adecuada para succionar todo el aire posible y llevarlo a través del filtro.
  3. Que el sistema de vaciado sea lo más aséptico posible para que no tengas que estar en contacto directo con la suciedad cada vez que vacíes el depósito.
  4. Que dicho depósito sea lo suficientemente grande como para no tener que estar vaciándolo día sí y día también.

¿Usar una aspiradora con filtro HEPA me ayudará a reducir mi alergia al polvo?

Hay un hecho evidente: un filtro HEPA es capaz de atrapar ácaros y granos de polen, los cuales son potentes alérgenos, por lo que la respuesta corta es “Sí, te ayudará a reducir tu alergia al polvo”.

Vamos ahora con la respuesta detallada:

Usar una aspiradora con filtro HEPA ni es la panacea ni es el único método para mantener tu hogar lo más limpio posible de alérgenos. Como hemos visto antes, el sellado de la aspiradora o la potencia del motor, entre otros, son también fundamentales.

Asimismo, también es importante lo bien colocado que esté el filtro en la aspiradora. Un filtro que no encaje a la perfección va a presentar «zonas de fuga» por las que gran parte de los alérgenos se escaparán y volverán al aire.

Respecto a si es mejor con bolsa o sin ella, en principio lo recomendable sería usar una aspiradora con bolsa para evitar fugas de polvo y suciedad a la hora de vaciar el depósito. Además, muchos modelos de bolsas cuentan con sus propios filtros HEPA.

Pero si pasas de estar cambiando y comprando bolsas, también puedes encontrar aspiradoras sin bolsa cuyos depósitos están muy bien diseñados para evitar al máximo que salgan partículas durante su vaciado. Otra opción, quizás la mejor para las personas alérgicas, son las aspiradoras con filtro de agua.

Y en cuanto al tipo de filtro que te conviene para mantener los alérgenos a raya, los HEPA 13 o 14 son los más adecuados.

De todas formas, pasar la aspiradora a diario no es lo único que deberías hacer para mantener el aire con un bajo nivel de alérgenos. También es conveniente aplicar otras medidas como:

  • Quienes fumen, deben hacerlo en el exterior.
  • Limpia con mimo todo tu hogar: fregar, lavar y quitar el polvo de todos los rincones.
  • No pases la aspiradora solo por las alfombras, también pásala por el suelo, los sofás o las cortinas.
  • Ventila bien abriendo las ventanas al menos diez minutos al día.

¿Puedo lavar el filtro HEPA?

Para saberlo, revisa el manual de tu aspiradora. Si indica que el filtro es lavable, adelante, puedes limpiarlo con agua. Si no lo es, lo mejor es que lo soples con ayuda de un compresor o que lo aspires con otra aspiradora.

De todos modos, ten en cuenta que, al entrar en contacto con el agua, las fibras se pueden apelmazar, lo que podría disminuir su capacidad de atrapar partículas. Así que, aunque el filtro sea lavable, procura no abusar del uso de agua para su limpieza.

¿Cada cuánto debería limpiar el filtro HEPA de la aspiradora?

Un filtro limpio es esencial para que el motor de la aspiradora no se recaliente y para que la eficacia de atrapado sea la máxima posible.

Lo normal es que en el manual de instrucciones se indique cada cuánto deberías limpiarlo, pero, por norma general, los filtros deberían limpiarse cada 3 meses.

Un truco para saber si ha llegado el momento de limpiarlo es poner la aspiradora a máxima potencia y comprobar su poder de succión. Si ves que es menor de lo habitual, toca limpiarlo.

¿Qué tengo que hacer para limpiar correctamente el filtro HEPA de la aspiradora?

A continuación, te voy a mostrar paso a paso cómo hacerlo.

Limpieza en seco

  1. Desenchufa la aspiradora.
  2. Retira el depósito o la bolsa para poder acceder al filtro. Algunos están tras una especie de compuertas. Ábrelas para llegar a él. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar el manual.
  3. Retira con cuidado el filtro.
  4. Los filtros HEPA no lavables suelen venir acompañados de unos “prefiltros” de espuma o fibra de carbono. Retíralos y lávalos bajo el grifo hasta que queden limpios.
  5. Sécalos con una toalla o papel absorbente para retirar el exceso de agua y luego déjalos al aire para que acaben de secarse del todo. Necesitarás unas 24 horas.
  6. Aspira el filtro HEPA con otra aspiradora (¡no uses la del filtro que estás limpiando!) a una potencia de succión suave. Otra opción es utilizar un pequeño compresor de aire para soplar la suciedad.
  7. Cuando los prefiltros estén bien secos, puedes volver a colocar el conjunto en la aspiradora.

Lavado con agua

  1. Desenchufa la aspiradora.
  2. Retira el depósito o la bolsa para poder acceder al filtro. Algunos están tras una especie de compuertas. Ábrelas para llegar a él. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar el manual.
  3. Retira con cuidado el filtro.
  4. Si quieres, puedes sacudirlo suavemente sobre el cubo de basura para eliminar primeramente el exceso de suciedad.
  5. Sumérgelo en un recipiente con suficiente agua jabonosa como para que quede bien cubierto. No utilices demasiado jabón y asegúrate de que sea PH neutro como jabón de Marsella o Lagarto.
  6. Déjalo sumergido durante unos 5 minutos. Así se ablandará bien la suciedad.
  7. Sácalo del agua y retira con los dedos los restos de suciedad que hayan podido quedar. No utilices un cepillo para ello.
  8. Enjuaga bien el filtro.
  9. Déjalo secar al aire lejos de fuentes de calor o viento durante al menos un día antes de volver a colocarlo en la aspiradora.

Nunca, jamás, metas el filtro en el lavavajillas o en la lavadora.

Y sobre todo, antes de lanzarte a seguir estos pasos, por favor lee el manual de tu aspiradora para comprobar que no hay ninguna condición especial para su limpieza.

¿Cada cuánto debería cambiar el filtro HEPA?

Un filtro HEPA es bastante frágil así que deberías cambiarlo cada seis meses si le das un uso regular. De todas formas, revisa el manual por si indicase algo diferente.

Aspirar con un filtro desgastado produce el mismo efecto que hacerlo con un filtro sucio: las partículas que atrape volverán al ambiente.

¿Qué precio tiene un filtro HEPA y dónde puedo comprarlo?

Un filtro HEPA para la aspiradora suele costar entre 10 y 25 €. Por lo general, el precio suele ser mayor en los filtros de la misma marca que el aparato y menor en los filtros de marca blanca.

Los encontrarás fácilmente en:

  • Amazon
  • AliExpress
  • Tiendas online de las principales marcas de electrodomésticos: Cecotec, Philips, Rowenta, etc.
  • Tiendas de electrodomésticos o ferreterías, tanto físicas como online.

Y hasta aquí las preguntas más frecuentes sobre los filtros HEPA de las aspiradoras. Espero que ya tengas claro qué son, para qué sirven y qué mantenimiento les tienes que dar. Conocer esto es vital no solo para realizar una buena compra, sino también para que, a lo largo del tiempo, tu aspiradora siga funcionando correctamente.

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